Studio Makeover

¡Hola!
Hoy os traigo un post que he venido preparando durante mucho tiempo.


Algunos sabréis que vivo en un estudio. La verdad es que no se me ha quedado pequeño, primero porque yo también soy pequeña, y segundo, porque lo he cambiado millones de veces. Os lo desgloso.

Rincón chill-out

Junto a uno de los radiadores, puse una alfombra étnica y dos cojines grandes para sentarme y leer. Todo es de IKEA. 




Quité las puertas del armario para que se generara sensación de vestidor, porque lo que me encanta leer en ese rincón son revistas y libros de moda y decoración. Si queréis que un día os haga un post o un video sobre mi colección de libros de moda no dudéis en dejadlo en comentarios.

Zona de estudio & trabajo

Desde que empecé más en serio con los blogs, necesité muy pronto crear un espacio de oficina. Es super relajante y tiene un panel de inspiración contra la pared en el que voy colgando cosas de las próximas entradas que publicaré al igual que imágenes que me inspiran.



Está separado de la cama por una estantería doble en la que están los libros y las revistas de mis temas favoritos. Por eso cuando me acuesto no veo el espacio de trabajo, y cuando trabajo no veo la cama. Así se me hace el estudio mucho más grande.


Beauty corner

Aunque aquí tenía muy poquito maquillaje, cree un espacio de belleza sobre la estantería, que me ayudaba a tener todo organizado y a la vez a la vista, lo que me recordaba lo mucho que me gusta ponerme guapa.


Ahora este espacio está un pelín diferente porque he ido adquiriendo más productos de belleza y maquillaje. Si queréis que haga un video sobre soluciones de almacenamiento para tener tu beauty corner en un estudio tan pequeñito, no dudéis en dejármelo en comentarios también.

El vestidor

Lo que hice, para tener sensación de vestidor en un espacio más reducido es primero, y como he mencionado, quitar las puertas del armario, para que la ropa estuviera a la vista. Las perchas son todas negras o de madera y la ropa está ordenada por colores. Lo segundo, y como el armario no era suficiente, puse un burro blanco de IKEA, en el que hay ropa un pelín más especial (los outfits que están esperando para salir en el blog) y los abrigos. 

Entre medias, puse el espejo, colgué varios sombreros e instalé un maniquí negro, ¡mi mejor amiga de Bruselas! Ella me escucha sin juzgarme, y yo estoy viendo a ver si le consigo hacer un vestidito. Me la compré de mi talla, por si a ella no le gustara su vestido. 




El hall o la entrada

Parece cómico tratándose de un estudio, pero por algún sitio has de entrar. En la pared que queda a la izquierda, he ido haciendo una composición de cuadros y fotografías con cosas que me inspiran y me dan fuerza. Un secreto es el papel en el que una amiga me escribió: "Todo saldrá bien", al que miro siempre de reojo y a veces un buen rato. 





El dormitorio

Y dejo para lo último mi lugar favorito, al que siempre quiero volver después de largas jornadas de trabajo o de varios días de viaje. El dormitorio. En esta transformación del estudio es la primera vez que no veo la calle ni la zona de trabajo cuando me acuesto. Suelo encender una vela y leer o ver series o reportajes.


Espero que os haya gustado tanto como a mí prepararlo. 




Los cojines son de IKEA y la manta que se ve es hecha en la India y comprada en Budapest. La marca es sostenible y solidaria, por lo que la calidez se siente doble.

¡Hasta pronto!


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