Eres muy emocional, el rey del gashlighting a las mujeres en el entorno profesional

Según datos de Grant Thornton el porcentaje de mujeres en puestos directivos en España a principios de 2026 se sitúa alrededor del 37,2% - 37,3%, superando la media europea (34,9%) y la global (32,9%). Con este dato, se abría ayer el panel "Mujer, empresa y liderazgo femenino" organizado en el Instituto Cervantes de Bruselas. 

Son muchas las reflexiones y conclusiones a las que llegamos, escuchando a sus cuatro ponentes: Acerina Trejo, Susana Garayoa, Isabel Yglesias y Rocío Hernández, con moderación de María Ortiz, Consejera Económica y Comercial en Oficina Económica y Comercial de España en Bruselas. 

El síndrome de la impostora

Debería escribirse siempre en femenino porque está demostrado afecta a muchas más mujeres que hombres. La duda constante, el cuestionamiento propio y permitir el ajeno, sentirse fuera de lugar cuando el resto valora y apoya tu puesto. Un mal de muchas que debemos enfrentar con la garantía de que si algo no sabemos, algo aprenderemos y sabiendo que lo que somos va mucho más allá de lo que sabemos.

Luz de gas

Parece que es tendencia decirle a las mujeres lo que son o no son y lo que deberían ser. Y parece que ha sido tendencia siempre. Susana Garayoa, de Zabala Innovation, que nos mezcló constancia con resilencia, todo en clave navarra, contó como alguien le digo alguna vez, "Eres demasiado emocional". 

Que levante la mano a quien no se lo hayan dicho, corrijo, a la mujer que no se lo hayan dicho. 

¿Lo aberrante? Que pase en el entorno laboral. Parece ser que el señoro estaba muy enfadado, echando culebras por la boca, pero el problema era ella, que era muy emocional. Tal vez le dijo "No me hables así" o "Yo prefiero no trabajar con personas que suben el tono", y el problema sería ella, 

porque las emociones que no saben controlar los hombres acaban en los recipientes que somos las mujeres, y además, nos quieren convencer de que son nuestras.

Los descubrimientos

Entre las cuatro ponentes, dos emprendimientos que nos robaron este corazón de Purcuapà que tenemos -circular, innovador, amante de lo sosegado y pequeño-. Una librería para niños y niñas, BimbiBooks y una start-up dedicada al reciclaje de tejido, Resortecs.

Rocío y Acerina, respectivamente, nos hablaron de la capacidad de reinventarse, de aprender y de apostar por lo que te suena bien a ti, aunque el entorno no lo apoye. Esperamos poderlas tener muy pronto entre nuestras líneas. 

La carrera diplomática

Junto con la apertura por parte de la Oficina Económica y Comercial de España en Bruselas, pudimos escuchar a una segunda representante de la Embajada, diplomática de carrera que nos recordó -o nos hizo saber- algo que duele saber: la Carrera no se abrió a las mujeres en España hasta 1964, y la primera mujer llegó al cuerpo 8 largos años después. Y aún: a día de hoy (2026, 60 años más tarde), sólo un tercio de los diplomáticos y diplomáticas españoles son mujeres. Creo que sentí una punzada en el corazón por no haberle dado un intento a la carrera, y al ver que de entre todas las mujeres que nos formamos en la Escuela Diplomática en la promoción 2010/2011, ninguna está en el Cuerpo. 


Las niñas en la sala

La dedicatoria del principio, fue otro gran hito. "A las niñas en la sala, para que tengáis desde ya ejemplos a seguir"

Las milennials crecimos pensando que había igualdad y la falta de paridad nos vino sin avisar y de golpe, 

cuando tus compañeros de trabajo realmente ganaban más haciendo lo mismo o menos, te hablaban peor, y en la ínfula de lo personal, los rollos de una noche con hombres que ganaban muy poco o no trabajaban se alargaron hasta los 30. Y acabó siendo muy tarde para cumplir lo que habías creído sería tu vida.

Por muchas más charlas como esta, eternamente agradecidas, no perdáis de vista la programación y actividades del Instituto Cervantes. 

- Un artículo de Leticia Vicario - 


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