Vestirse no debería ser sólo una decisión estética. La ropa es una herramienta poderosa que puede ayudarnos a proyectar quiénes somos, ocupar espacios con seguridad y acercarnos, poco a poco, a la vida que queremos.
El cliché que sigue siendo necesario
Es probablemente ya un cliché encontrar artículos sobre cómo encontrar tu estilo personal en revistas de moda o de lifestyle, y la verdad es que tenemos que decirlo: es con justa razón.
Pero no se trata sólo de encontrar tu estilo con algunos tips y ya. El verdadero trabajo está en encontrarlo desde el centro de quiénes somos y poder proyectarlo hacia afuera sin miedo.
La confusión del estilo en la era de las recomendaciones
Y la gran pregunta es: ¿cómo lo hacemos?
La interminable búsqueda del estilo personal y el constante consumo de muchísimas personas enseñándonos cómo hacerlo puede ser abrumador, confuso y hasta agotador. Y la verdad es que muchas veces termina siendo así: consumimos contenido, guardamos inspiración, vemos miles de recomendaciones…
pero no cambiamos nada.
Tampoco nos damos el tiempo de pensar un poco en la ropa que tenemos, en lo que compramos, en lo que nos ponemos y, más importante aún, en cómo nos sentimos.
Imagen personal en un mundo de contradicciones
Vivimos en un constante vaivén. Por un lado, parece que la superficialidad tiene la batuta para guiarnos como sociedad. Pero al mismo tiempo nos repiten que el bienestar interno y personal es más importante que cualquier comportamiento social y que la relación con nosotros mismos supera la relación con el resto.
Y en medio de todo esto surge una pregunta inevitable: ¿dónde queda nuestra imagen? ¿Cómo podemos diferenciarnos sin necesidad de postearlo todo, sin buscar aprobación constante, pero al mismo tiempo destacando y logrando lo que queremos?
Una herramienta sencilla para encontrar claridad
Y es aquí donde queremos ayudarte.
No podemos solucionarte todo ni darte una receta mágica para que mañana aparezcas con el estilo de tus sueños y cumpliendo todas tus metas. Pero sí podemos darte una guía que ha funcionado con muchísimas mujeres: crear tu propio Style Board.
Sí, así como todos los años empezamos creando un vision board y poniendo nuestras metas y sueños en papel para visualizarlos y cumplirlos.
Pero ¿qué pasa si no proyectamos todo eso que soñamos?
¿Cómo llegamos a esas metas no sólo trabajando, sino también creyéndonoslas?
Ahí es donde tu Style Board se convierte en una herramienta clave para darte algo que todos buscamos: claridad y certeza.
Eso sí, debemos advertirte algo: no es un trabajo fácil. Es un proceso introspectivo y honesto contigo misma.
Lo que puedes descubrir en el proceso
Los beneficios son muchos, pero algunos de los más importantes son:
entender el verdadero mensaje que quieres proyectar;
identificar la inspiración de personas que realmente te mueven y se alinean contigo (no sólo quienes se visten bonito);
descubrir tu esencia a partir de los pequeños gustos de tu día a día;
y, finalmente, vestirte con más seguridad.
Tener estilo personal no es vestirte con todas las tendencias. Tampoco está en la simpleza del old money ni en la exageración de accesorizar con todo lo que encontramos.
El estilo personal aparece cuando te muestras tú.
Porque no hay otra copia de quien eres.
Cada persona es única… entonces el estilo personal debería ser único también, ¿no crees?
Empecemos.
Los cinco pilares para crear tu Style Board
Los pilares para crear tu vision board son cinco. El tiempo que te tomes para hacerlo es completamente tuyo. Lo importante es que sea un proceso intencionado y pensado, porque será una herramienta que puede acompañarte durante mucho tiempo y convertirse en un referente cuando te sientas perdida, ya sea al vestirte o al comprar ropa.
1. Encuentra tu paleta de colores
Los colores son la base de todo lo que vemos en el mundo. Identifica entre tres y cinco colores que realmente te representen.
2. Personajes que admires
Elige dos personas que admires por el mensaje que dan y la posición que tienen en el mundo. No importa su profesión ni si la moda es parte de su trabajo.
3. Palabras
Encuentra al menos cinco palabras que te gustaría que describan tu presencia o que sientas que conectan con quién eres.
4. Mood
Aquí entra la personalidad de tu estilo. Busca imágenes que representen la energía y la sensación que quieres transmitir.
5. Elementos o texturas
Agrega detalles que te gusten: materiales, texturas o pequeños elementos que te hagan feliz y que puedan aparecer en tu forma de vestir.
Hacerlo funcionar
Encontrar tu estilo personal no es copiar lo que funciona para otros ni perseguir cada tendencia nueva que aparece.
Es un ejercicio de autoconocimiento.
Cuando tienes claridad sobre quién eres, qué te gusta y qué quieres proyectar, vestirte deja de ser una decisión difícil y se convierte en una extensión natural de tu identidad.
Y ahí es cuando ocurre algo interesante: la ropa deja de ser sólo ropa.
Se convierte en una herramienta.
Una herramienta para expresarte, para ocupar espacios con seguridad y, muchas veces, para acercarte un poco más a la vida que quieres construir.
- Un artículo de Martina Eguino -
.jpg)
.jpg)
.jpg)


0 Comentarios